Qué es una dana: por qué la lluvia en Valencia puede ser peligrosa y cómo actuar esos días

Este fin de semana los móviles de la costa han vuelto a sonar: la dana Adam, la primera dana con nombre de la temporada, ha traído el aviso rojo al sur de la provincia de Valencia y al norte de la de Alicante. Muchos, sobre todo quienes llegaron de fuera, oyeron la palabra dana por primera vez el 29 de octubre de 2024 y se les quedó como el nombre de aquella riada. Para los meteorólogos significa otra cosa: un fenómeno que llega a la costa cada otoño, varias veces al año. Te contamos qué es, cuándo esperar las lluvias, qué hacer cuando suena la alerta, dónde mirar cómo están las carreteras, a qué tenerle miedo de verdad y qué se puede esperar sentado con un café.

Publicado 19 de octubre de 2026Autor: Iuliia MedynskaiaSolo en la web
La costa de Valencia vista desde el satélite el 30 de octubre de 2024: el agua color arcilla cruza la Albufera y sale al mar. Imagen NASA Earth Observatory, Landsat (USGS)
La costa de Valencia vista desde el satélite el 30 de octubre de 2024: el agua color arcilla cruza la Albufera y sale al mar. Imagen NASA Earth Observatory, Landsat (USGS)

Las cifras de este texto las comprobamos el 19 de octubre de 2026 con los informes de AEMET, la Confederación Hidrográfica del Júcar, los resúmenes judiciales de la dana de 2024 y las webs de la Generalitat. La dana Adam sigue activa y sus datos se irán actualizando.

Qué está pasando ahora: la dana Adam

El 16 de octubre AEMET puso nombre a la primera dana peligrosa de la temporada: Adam. El domingo 18 de octubre, desde las diez de la mañana, el litoral sur de la provincia de Valencia y el norte de la de Alicante estuvieron en aviso rojo, el más alto de los tres. La Generalitat envió varios ES-Alert desde el sábado. El del lunes por la mañana decía: «Evite desplazamientos, no vaya a zonas inundables. Aléjese de ríos, barrancos, paseos marítimos y zonas de costa». Hasta la mañana del lunes, en Pego, Real de Gandia, Villalonga y Barx habían caído más de 500 litros por metro cuadrado en dos días, y en algunos puntos más de 600. AEMET lo describe como la lluvia más intensa en esas zonas desde noviembre de 1987. Se declaró la situación 2 de emergencia, el lunes se suspendieron las clases en 42 municipios y en Xàbia se evacuó un camping. Han muerto dos personas, una en Sagunto y otra en Cataluña, en Cabrera de Mar.

La dana Adam es otra dana, y lo de 2024 no tiene nada que ver aquí. La palabra dana significa justo eso: un fenómeno que vuelve a la costa cada otoño.

Qué significa dana y por qué los mayores dicen «gota fría»

Dana son las siglas de Depresión Aislada en Niveles Altos. Entre cinco y nueve kilómetros de altura, la corriente en chorro que empuja el tiempo de oeste a este se curva a veces tanto que se desprende de ella una bolsa de aire frío. Esa bolsa se queda varios días sobre la península o cerca de ella. Por sí sola es inofensiva: la mayoría de las danas pasan sin que nadie se entere. El problema empieza cuando debajo hay un mar caliente y viento de levante.

Los mayores dicen gota fría. Es el mismo fenómeno con el nombre antiguo, heredado de la meteorología alemana. A mediados de la década de 1980 el servicio meteorológico español pasó a decir dana: para entonces gota fría ya significaba «inundación» en la calle, y los meteorólogos necesitaban un término que describiera solo la atmósfera, sin inundaciones dentro. En las siglas hay también un recuerdo a Francisco García Dana, meteorólogo del servicio, fallecido en 1984. AEMET escribe ahora la palabra en minúscula, dana, y desde 2025 bautiza a las danas peligrosas, como a los huracanes: Alice en octubre de 2025, Adam el 16 de octubre de 2026.

Sobre la península y sus alrededores se forman de media quince danas al año, entre siete y veintiséis. Lo calcularon geógrafos de la Universidad Complutense de Madrid con cien años de datos, de 1924 a 2023. En primavera hay más, pero las más largas y las más peligrosas para el este peninsular son las de otoño. La mayoría se queda en una lluvia fuerte que los valencianos esperan en casa. Una dana se vuelve peligrosa cuando coinciden varias condiciones. El 29 de octubre de 2024 coincidieron todas.

Por qué la lluvia en Valencia se vuelve peligrosa en pocas horas

La primera condición es el mar caliente. A finales del verano el Mediterráneo junto a la costa está en su máximo anual de temperatura, y en septiembre y octubre todavía cede mucha humedad al aire. El aire que llegó a Valencia el 29 de octubre de 2024 había viajado cuatro días sobre el mar desde el Egeo, y ese mar estaba dos grados por encima de lo normal, según AEMET. El aire caliente retiene más agua. En septiembre de 2025 el delegado de AEMET en Valencia, Jorge Tamayo, hablaba de un mar a 27 grados donde en esa época tocarían 24.

La segunda condición es el viento de levante. Empuja el aire húmedo del mar hacia tierra, a treinta o cuarenta kilómetros de la costa ese aire choca con las montañas y sube, y arriba lo espera la bolsa fría de la dana. La diferencia de temperatura es enorme y la humedad cae como una pared. Las tormentas van «en tren»: una célula detrás de otra por el mismo valle, durante horas.

La tercera condición es el relieve. El agua de las montañas baja por cauces que aquí se llaman barranco y rambla. Son torrenteras y lechos secos la mayor parte del año: por ellos se va en bici, los cruzan carreteras y túneles bajo las autovías. Un mismo cauce cambia de nombre por el camino: Rambla de Chiva, luego Rambla del Poyo, luego Barranc de Torrent, y así hasta la Albufera. Hasta 2024 el Poyo tenía documentadas 99 crecidas, la primera descrita en 1775. El día de una dana, por ese cauce baja un río. Antes de la dana Alice, AEMET lo escribió tal cual: riesgo de inundaciones repentinas «en ramblas y cauces secos».

La cuarta condición es la ciudad. Los pueblos de l’Horta Sud están en la llanura por la que los cauces van hacia la Albufera y el mar. Según el plan PATRICOVA, unos 600.000 habitantes de la Comunitat Valenciana, uno de cada nueve, viven en zonas por donde el agua ya ha pasado alguna vez. Solo en Paiporta y Catarroja hay casi 17.000 viviendas así. El asfalto no absorbe nada, y los garajes subterráneos y las plantas bajas quedan por debajo del nivel de la calle. El sensor del Barranco del Poyo marcó la tarde del 29 de octubre de 2024 un caudal de 2.282 metros cúbicos por segundo y dejó de funcionar. Investigadores de la Universitat de València calcularon después que en Torrent el pico rondó los 5.700 metros cúbicos por segundo, dos piscinas olímpicas cada segundo. El cauce aguas abajo está dimensionado para 800.

Y ahora lo más importante, lo que no sabe quien viene de fuera. El peligro llega desde arriba, aguas arriba. El 29 de octubre de 2024, en la ciudad de Valencia cayeron 7,8 mm en todo el día, en el aeropuerto 14,4 mm. Un día gris normal. En Turís, a cuarenta kilómetros al oeste, cayeron ese mismo día 771,8 mm, y 184,6 mm en una sola hora. Es el récord de España para una hora. En Chiva, 384 mm en cinco horas. En los 21 meses anteriores Turís había recogido menos lluvia que en ese único día. Toda esa agua llegó por la tarde, por los cauces, a Paiporta, Catarroja y Aldaia, donde casi no había llovido. Por eso aquí no se puede juzgar el riesgo por el cielo que tienes encima. Se juzga por el aviso de AEMET y por lo que está pasando en las montañas, ladera arriba.

Cuándo hay danas y cuántos días de lluvia hay al año

La temporada de lluvias torrenciales va de septiembre a noviembre, cuando el mar todavía está caliente y arriba ya hace frío. El otoño trae a Valencia cerca del 40 % de la lluvia anual, y los meses más lluviosos son septiembre y octubre. En los últimos diez años el aviso rojo por lluvia se ha activado 23 veces en la Comunitat Valenciana. Después de 2024 hubo uno en marzo de 2025 en el interior de Castellón, otro a finales de septiembre de 2025 en todo el litoral de Valencia, otro en octubre de 2025 con la dana Alice en el sur de Alicante y la Safor, y ahora este con la dana Adam. Y en el Levante hay un dicho antiguo: «la riada llega en octubre».

Y aun así, aquí llueve pocos días. Según las normales de AEMET, en Valencia hay 46 días al año con lluvia de al menos un milímetro y 475 mm de lluvia anual. En Alicante, 37 días y 311 mm. En Castellón, 45 días y 467 mm. Kyiv recibe unos 620 mm al año, Londres 616, Berlín 581, y allí esa lluvia se reparte en unos ciento cincuenta días. En Valencia la misma agua llega de golpe: una tarde puede traer la lluvia de un mes, y Turís recibió en un solo día, el 29 de octubre de 2024, una vez y media su lluvia de todo el año.

De ahí la respuesta a la pregunta de las botas de agua. Las usarás unos tres días al año. Pero un par por adulto y un frontal conviene tenerlos en el armario: la semana después de una gran tormenta hacen más falta que cualquier otra cosa.

Cómo los valencianos aprendieron a respetar la lluvia: 1957, 1982, 1987

Aquí el respeto a las lluvias se hereda, y tiene fechas.

El 14 de octubre de 1957 el Turia se desbordó y pasó dos veces en un día por el centro de Valencia. Oficialmente murieron 81 personas, los historiadores hablan de cien o más: en el cauce había entonces chabolas. En la calle Doctor Olóriz el agua subió más de cinco metros, en Pintor Sorolla hasta 2,7 metros. En las fachadas del casco antiguo siguen las placas de cerámica Fins ací aplegà la riuà, «hasta aquí llegó la riada», por ejemplo en la Capitanía General de la plaza de Tetuán. Después de la riada, la ciudad se atrevió a algo que hoy parece imposible: sacar el río de la ciudad. El Plan Sur desvió el Turia por un cauce nuevo al sur de Valencia, inaugurado en diciembre de 1969. El cauce viejo se convirtió en el Jardín del Turia, cuyos primeros tramos se abrieron en 1986. Quien corre por ese parque corre por el lecho del río que un día ahogó la ciudad.

El 20 de octubre de 1982, tras días de lluvia, reventó la presa de Tous, en el Júcar. La ola pasó por Alzira y Carcaixent, el agua superó los cuatro metros y más de cien mil personas se quedaron sin techo. Oficialmente murieron ocho, la prensa habla de entre 30 y 40. Aquí se conoce como la pantanà. De ahí salieron el SAIH, la red de sensores de nivel en los ríos, y la red de radares meteorológicos. El 3 de noviembre de 1987 cayeron en Oliva 817 mm en un día, todavía el récord de España. Luego vinieron Alicante en septiembre de 1997, con cuatro muertos, la Marina Alta en 2007 y la Vega Baja en septiembre de 2019. Y el 29 de octubre de 2024, que AEMET califica como la peor inundación por dana en España en lo que va de siglo.

Por eso, cuando AEMET activa el aviso rojo, los ayuntamientos cierran colegios, parques y mercados, y la gente se queda en casa. A quien viene de Varsovia, de Kyiv o de Mánchester le parece exagerado: en su país llueve media vida y no pasa nada. Aquí el colegio se cierra por un barranco que está a veinte kilómetros: en tres horas puede convertirse en un río en la ruta del autobús escolar. La lluvia del patio da igual. Los refranes lo dicen desde hace siglos: «A la vora del riu no faces niu, i si el fas, fes-lo a l'estiu» (junto al río no hagas nido, y si lo haces, en verano) y «De río, rambla y señor, cuanto más lejos, mejor».

La alerta en el móvil: qué es ES-Alert y qué hacer cuando llega

ES-Alert es el sistema público de alertas y funciona en toda España desde febrero de 2023. El mensaje sale de las antenas de telefonía a todos los móviles de la zona elegida, sin app, sin suscripción y sin que nadie conozca tu número. Hace falta un móvil con Android 11 o iOS 15.6 o posterior, y la alerta de nivel máximo no se puede desactivar. Qué hacer cuando llega: leerla, avisar a quien tengas al lado, hacer lo que dice y seguir atento al 112 y a la radio.

El 29 de octubre de 2024 la alerta llegó a los móviles a las 20:11. El Barranco del Poyo se había desbordado a las 18:00 y la mayoría de las víctimas desaparecieron entre las 19:00 y las 20:00. El mensaje decía solo esto: «Por las fuertes lluvias y como medida preventiva se debe evitar cualquier tipo de desplazamiento en la provincia de Valencia». Ni una palabra sobre garajes ni sobre subir a los pisos altos. La jueza que instruye la causa escribió en octubre de 2026 que un mensaje enviado antes pidiendo subir a las plantas altas podría haber salvado vidas en La Torre. Desde entonces la Generalitat envía los ES-Alert antes y más a menudo: en septiembre de 2025 la alerta salió doce horas antes del aviso rojo, a finales de 2025 ya iban más de diez envíos, y con la dana Adam los dos primeros mensajes salieron el sábado, antes de la lluvia. Así que la sirena del móvil ahora significa una cosa: lee lo que pone y hazlo ya. Los textos actuales piden tres cosas: no coger el coche, mantenerse lejos de cauces, paseos marítimos y zonas bajas, y no bajar a garajes ni sótanos, y si entra agua en casa, subir a las plantas altas.

Además de ES-Alert están los avisos de colores de AEMET, y conviene entenderlos. Para el litoral de Valencia y Alicante los umbrales son estos:

  • Amarillo: 20 mm en una hora o 60 mm en 12 horas. Riesgo bajo, lluvia fuerte. No hace falta cambiar planes, pero nada de ir a la montaña ni de aparcar en un cauce.
  • Naranja: 40 mm en una hora o 100 mm en 12 horas. Riesgo importante. Aplazar los viajes por autovía, sacar el coche del garaje subterráneo por la tarde y subirlo a una zona alta, recoger a los niños antes. En Valencia, con aviso naranja se cierran 19 colegios de zonas inundables.
  • Rojo: 90 mm en una hora o 180 mm en 12 horas. AEMET lo llama «riesgo extremo». En casa. Los ayuntamientos suspenden las clases, cierran parques, playas y mercados y piden dejar las carreteras libres para los servicios de emergencia.

Dónde mirar la situación: avisos, carreteras, ríos

  • AEMET, mapa de avisos y la app de AEMET: el color por zonas para hoy y mañana, el radar de lluvia y notificaciones para tu municipio. Es la fuente original, todo lo demás la repite.
  • 112 Comunitat Valenciana, la cuenta @GVA112 en X y la app GVA 112 Avisos: alertas, cortes, qué hacer, consejos sin conexión. En la app puedes guardar hasta cinco direcciones propias.
  • DGT, mapa de carreteras y la cuenta @informacionDGT: qué vías están cortadas y dónde hay retenciones. Antes de salir con lluvia, mirarlo siempre.
  • SAIH Júcar: nivel y caudal en tiempo real de los ríos y barrancos de la cuenca del Júcar. Ahí se ve si el agua ya viene de arriba cuando sobre ti todavía no llueve.
  • AVAMET: la red de estaciones meteorológicas de aficionados de la Comunitat Valenciana, cientos de puntos. Muestra cuánto ha caído ya en el pueblo de al lado.
  • El ayuntamiento de tu ciudad en X y Telegram (@AjuntamentVLC, @AlicanteAyto), Metrovalencia y la EMT: parques cerrados, servicios cancelados, si abren colegios y mercados.

Dónde se esconde el peligro: garajes, plantas bajas y carreteras que cruzan cauces

En la dana de 2024 murieron 237 personas: 229 en la Comunitat Valenciana, siete en Castilla-La Mancha y una en Andalucía. Son los nombres que se leyeron en el funeral de Estado de octubre de 2025, y el juzgado de Catarroja sigue añadiendo a la lista a personas que murieron después por las secuelas de aquella noche. Los municipios con más víctimas fueron Paiporta, con 45, Catarroja, con 25, y Valencia, con 17, casi todas en el barrio de La Torre. El resumen judicial de 221 víctimas muestra dónde ocurrió: 68 personas en viviendas, 30 en garajes, 5 en sótanos, 27 en la calle, 15 en carreteras y 11 en residencias de mayores. Casi la mitad tenía 70 años o más. Esas cifras son el mapa de lo que hay que temer.

El garaje. El lugar más peligroso de la casa un día de lluvia torrencial. El agua entra en un garaje subterráneo en minutos, la rampa de salida se inunda la primera y las puertas dejan de abrirse por la presión del agua. En 2024 hubo gente que bajó a por el coche y no volvió a subir. El coche está asegurado, de eso hablamos más abajo. Si ya hay agua en la calle, al garaje no se baja a por nada. El ascensor tampoco se usa.

La planta baja cerca de un cauce. Si la casa está en una zona baja o junto a un barranco, con aviso rojo hay que subir a casa de los vecinos de arriba antes de que llegue el agua. Sin esperar a verla por debajo de la puerta.

El coche en la autovía. El 29 de octubre, hacia las siete de la tarde, en plena hora punta, el agua del barranco de Chiva saltó por encima de las vías del tren de alta velocidad y cubrió la A-3 con una ola que atrapó a decenas de coches. Un guardia civil que trabajó allí llamó a la autovía «trampa mortal». En la A-7, a la altura de Quart de Poblet, el barranco del Gallego destrozó la calzada y en los carriles quedaron cientos de coches destrozados, y en Sedaví la V-31 se convirtió en un cementerio de coches. Tras aquella noche hubo 125.000 partes de seguro por vehículos. La gente seguía conduciendo bajo una lluvia cada vez más fuerte, pensando en salir más adelante, y en algún momento había tanta agua en la calzada que los coches flotaron. La regla de la DGT es simple: por una carretera inundada no se circula, aunque sea autovía y aunque otros lo hagan. Con 20 centímetros de agua el coche ya cuesta de controlar, con 30, más de media rueda, se lo lleva la corriente. Ante el agua, media vuelta. Si ya te arrastra, llama al 112, sal por la ventanilla y súbete al techo, que está más alto que el capó. Y el consejo principal de la DGT: la mejor respuesta a una lluvia torrencial es aplazar el viaje.

El cauce y el puente. No ir a mirar el barranco, no cruzar un túnel inundado bajo la carretera, no pasar el «charco» de un cauce en un camino rural. Debajo del agua puede que ya no haya carretera.

La montaña. La lluvia de varios días reblandece las laderas. Caen piedras en las carreteras que van pegadas a la roca y los arcenes se van. De eso va nuestra historia.

Y a lo que no hay que tenerle miedo. A la lluvia normal. Al aviso amarillo. A pasear por el centro de Valencia un día nublado: el centro, al norte del nuevo cauce del Turia, está protegido por un canal de 5.000 metros cúbicos por segundo. La mayoría de las danas se quedan en pies mojados y atascos. La riada de 2024 fue la peor en 67 años, y esperar otra igual cada otoño no tiene sentido. Basta con saber dónde vives y tener un plan para la tarde en que suene el móvil.

La piedra en la carretera de Gestalgar: nuestra historia

Esta historia la cuentan la editora de SunClub Network y su marido. Llevábamos entonces poco más de dos años en Valencia y no sabíamos que aquí pasan estas cosas. Un par de días antes del 29 de octubre de 2024 nos fuimos en autocaravana a Gestalgar, un pueblo a una hora de la ciudad, donde el Turia va entre peñas. La carretera es estrecha y serpentea junto al precipicio. Llevaba varios días lloviendo, pero eso a nosotros no nos decía nada.

En una curva nos encontramos una piedra. Un trozo enorme de roca que se había desprendido de arriba y ocupaba media carretera. Nuestra autocaravana mide siete metros, no había por dónde pasar. Bajamos y nos pusimos a moverla. Era casi imposible, pero cedió unos centímetros y nos colamos. Seguimos felices por haberlo conseguido.

Al día siguiente volvimos a casa. Uno o dos días después el Turia se desbordó en Gestalgar y se llevó el polideportivo, el campo de fútbol, la piscina natural de El Motor y las carreteras de la ribera. Solo aguantó el viaducto construido después de 1957. El puente sobre el Turia entre Bugarra y Gestalgar desapareció entero, tardaron un año y medio en reconstruirlo. En la provincia sufrieron daños 146 de las 233 carreteras, 1.200 kilómetros, y el tramo Bugarra-Gestalgar volvió a cerrarse varias veces por desprendimientos. Lo entendimos más tarde: aquella piedra era el aviso de que la montaña ya se estaba moviendo. Esos días no se va a la montaña, por bonita que sea la carretera. En un otoño normal la montaña es preciosa. Pero el día se elige mirando el pronóstico.

Qué tiene que saber y tener una familia que vive aquí

  • Conocer tu zona. El mapa de zonas inundables del PATRICOVA está abierto en la web de la Generalitat, visor.gva.es. Mira tu casa, el colegio de los niños y el camino entre los dos. Esto vale más que cualquier lista de cosas. Desde octubre de 2026 el mapa está revisado: la zona de riesgo en las comarcas afectadas por la dana ha crecido un 61 % y las casas nuevas allí se construirán casi un metro más altas.
  • Saber dónde está el cauce más cercano y hacia dónde corre el agua de tu calle. Pregunta a los vecinos mayores, se acuerdan. Y saber dónde están en casa el cuadro de la luz y las llaves del agua y del gas.
  • Acordar en familia quién recoge a los niños y dónde os encontráis si no hay cobertura. La decisión sobre los colegios la toman los ayuntamientos, la Conselleria publica la lista de municipios sin clase la tarde anterior y el colegio la reenvía a las familias.
  • Preguntar en el trabajo, con tiempo, por el teletrabajo con aviso naranja y rojo. Lo pide el propio 112. Con la emergencia declarada, el trabajador tiene derecho a no acudir, y existe el «permiso climático» retribuido de hasta cuatro días.
  • Un kit para tres días, como aconseja el 112: agua, comida que no necesite nevera, linternas, radio a pilas, cargador y batería externa, botiquín, los documentos en una bolsa en un estante alto.
  • El seguro. Los daños por inundación en España los paga el Consorcio de Compensación de Seguros, tu aseguradora solo le traslada la solicitud. La única condición es tener cualquier póliza sobre la vivienda o el coche. Para el coche basta el seguro obligatorio a terceros, desde julio de 2016 esas pólizas incluyen el recargo del Consorcio. La solicitud se presenta en consorseguros.es o por teléfono en el 900 222 665, mejor dentro de los siete días, y no hay franquicia para viviendas ni coches. Haz fotos de la casa y del coche con tiempo, un día tranquilo.
  • Un par de botas de agua por adulto y un frontal. Hacen falta la semana siguiente a la tormenta, cuando la ciudad está llena de barro.

Cómo actuar el día de la tormenta: la víspera, durante y después

La víspera. Por la tarde, mirar AEMET para mañana. Con aviso naranja o rojo, sacar el coche del garaje subterráneo y subirlo a una zona alta mientras está seco y hay luz. Levantar del suelo del garaje y de la planta baja lo que te importe. Llenar agua. Acordar con el trabajo un día en casa. Para el colegio, mirar el aviso del ayuntamiento y del centro.

Durante. Quedarse donde esté alto y seco. No coger el coche. No bajar al garaje ni al sótano, no usar el ascensor. Si entra agua en casa, subir por la escalera. No salir a la calle. Guardar el móvil para el 112 y para los tuyos, los vídeos pueden esperar. Escuchar al 112 y al ayuntamiento. No fiarse de los grupos de vecinos: en 2024 corrieron por los chats los «cientos de cadáveres» del parking de Bonaire, en Aldaia, la policía lo desmintió, allí no murió nadie.

Después. No ir a mirar. Las carreteras hacen falta para los equipos de rescate, y bajo el barro no se ven los socavones. El agua de las calles tras una riada va mezclada con el alcantarillado: botas, guantes y lavarse las manos. Beber agua del grifo cuando el ayuntamiento lo autorice. Avisar al Consorcio de los daños en el plazo de una semana. Ayudar a través del ayuntamiento y de los puntos oficiales de voluntarios, nunca por libre.

Preguntas frecuentes

¿Dana y gota fría son lo mismo?

Sí. Gota fría es el nombre popular antiguo y dana el término de los meteorólogos, que el servicio español usa desde mediados de la década de 1980. En las noticias lo verás escrito DANA, en mayúsculas, y AEMET lo escribe en minúscula: dana.

¿Cuántas danas hay al año?

Una media de quince sobre la península y alrededores, según la estadística de cien años de la Universidad Complutense. La mayoría pasan como una lluvia sin consecuencias. Se vuelven peligrosas las que coinciden con un mar caliente y viento de levante, sobre todo en septiembre, octubre y noviembre.

Aviso rojo: ¿voy a trabajar y llevo a los niños al colegio?

Con aviso rojo los ayuntamientos cierran los colegios y la Conselleria publica la lista de municipios la tarde anterior, con la dana Adam fueron 42. Lo del trabajo, acuérdalo con tiempo: con la emergencia declarada tienes derecho a no acudir, y si el camino pasa por autovía o por una zona baja, en casa estás más seguro de todas formas.

¿Se puede ir en coche con aviso naranja?

Por la ciudad sí, si en el camino no hay cauces ni pasos inferiores. Las autovías y la montaña, mejor dejarlas para otro día. Antes de salir, mirar el mapa de la DGT y el radar de AEMET. Y nunca meterse en agua cuya profundidad no se ve.

Me ha llegado un ES-Alert y estoy en el trabajo en el centro de Valencia. ¿Qué hago?

Leer el texto: la alerta llega por zonas y dice qué hacer. Normalmente, quedarte donde estás, no volver a casa por zonas bajas y no bajar a por el coche. El centro de Valencia está protegido por el nuevo cauce del Turia, y salir de ahí hacia l’Horta Sud una tarde así es más peligroso que esperar.

¿El seguro cubre el piso y el coche inundados?

Sí, a través del Consorcio de Compensación de Seguros, si hay cualquier póliza sobre el bien. Paga el Consorcio, y la solicitud se puede presentar directamente o a través de tu aseguradora. Mejor dentro de los siete días, el teléfono es el 900 222 665 y no hay franquicia para viviendas ni coches.

¿Dónde consulto si una carretera está cortada?

En el mapa de la DGT, etraffic.dgt.es, y en la cuenta del 112 Comunitat Valenciana en X. Las carreteras locales CV las cierra la Generalitat y lo comunica el mismo 112.

¿Merece la pena alquilar o comprar un piso en planta baja?

Depende del sitio. Busca la dirección en el mapa del PATRICOVA: si el edificio está en zona inundable, la planta baja y el garaje serán los primeros en quedar bajo el agua. En una zona alta y lejos de cauces, una planta baja es tan buena como cualquier otra.

Cartel de Barranc de Torrent junto a un puente, debajo el cauce seco con arcilla roja
El Barranc de Torrent en noviembre de 2024. La mayor parte del año es un barranco seco. Foto: Carlesmari, Wikimedia Commons, CC BY 4.0
Foto en blanco y negro: el Turia desbordado dentro de Valencia, el agua llega a los tejados de las casas
El Turia a su paso por Valencia el 15 de octubre de 1957. Foto: autor desconocido, Wikimedia Commons, CC0
Una calle de Paiporta tras la riada: barro, coches destrozados y enseres sobre el asfalto
Paiporta al día siguiente, 30 de octubre de 2024. Foto: Enkantari, Wikimedia Commons, CC0
El Turia en Gestalgar: agua tranquila, peñas y una ermita blanca sobre la roca
El Turia en Gestalgar el 5 de octubre de 2024, tres semanas antes de la dana. Foto: Khan.gesta, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

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